Entrevista a Dr. Dora Fdez-Agrafojo

Precisión y creatividad. Dos facetas que podrían parecer contrapuestas, pero que son dos rasgos que definen a la perfección la personalidad y el talante profesional de Dora Fdez.-Agrafojo. Doctorada en oftalmología, es especialista en estrabología, ¡su gran pasión! El estudio y tratamiento del estrabismo, al que ha consagrado su trayectoria médica, le permite conjugar ambos niveles: la precisión del cirujano  con la creatividad necesaria para tratar una patología que nunca es igual en cada caso.

Mujer de gran fuerza interior y transparente belleza. Su ademán sereno y verbo preciso transpiran dotes de liderazgo. Es femenina en las formas y firme en el discurso. Sin dudar, afirma que es preciso recuperar el factor humano en la medicina. El facultativo no ha de ser un número, sino un profesional con nombre y apellidos, que inspira confianza y merece consideración.

Dirige el Centro de Investigación y Cirugía Ocular Inof, rodeada de un equipo pluridisciplinar de primer nivel. Desde allí, apuesta por alcanzar la excelencia mediante el trabajo riguroso, la profesionalidad y la necesaria dosis de pasión.

Usted nació en Sevilla. De pequeña se trasladó a Galicia. Cursó los estudios universitarios en Santiago de Compostela. ¿Cómo recuerda aquellos años?

Santiago era una ciudad muy interesante, muy viva. Tanto la Universidad, que tenía un gran nivel, como el ambiente cultural y estudiantil eran sumamente enriquecedores. La facultad de medicina tenía un gran prestigio y acogía a estudiantes de todas partes. La mescolanza entre estudios y vida juvenil era fantástica.

Cuando finaliza la carrera decide realizar la especialidad en Barcelona…

Sí, buscaba un cambio de aires. Dudé entre Madrid y Barcelona y al final me decanté por esta última, cuya universidad tenía un gran prestigio en oftalmología.

Se doctoró cum laude con una tesis titulada Cirugía del Estrabismo Divergente. Desde entonces,  ha estado volcada profesionalmente al estudio y curación del estrabismo. Tengo la percepción de que la suya es una especialidad poco conocida. ¿Por qué?

La respuesta no es fácil…Creo que la estrabología no va con los tiempos modernos. De hecho, el instrumental que empleamos es el mismo de hace cien años. No hay, como en el caso de la cirugía refractiva, grandes avances tecnológicos. En nuestro caso es una disciplina que depende mucho del factor humano, de los conocimientos de cada doctor acerca de las alteraciones de visión binocular, o de cómo y porque se desarrolla la motilidad ocular. Es una disciplina compleja y, por qué no decirlo, poco rentable.

¿Qué le apasiona de su especialidad?

Que ningún caso es igual. Cada paciente tiene su propia problemática . Y la manera de abordarla, partiendo de unas premisas comunes, siempre es diferente. Esa posibilidad de aplicar unas dosis de creatividad, de ingenio, que lógicamente se apoya en el conocimiento y la experiencia, es lo que realmente me apasiona.

¿Si no se trata a tiempo, qué problemas de visión puede desarrollar el niño estrábico en la edad adulta?

Aparte del aspecto estético, que considero muy importante, hemos de tener presente que el ojo que se desvía no se utiliza, y en consecuencia se vuelve amblíope, lo que comúnmente se conoce como “ojo vago”. Si a ese niño no le tratamos adecuadamente, cuando sea adulto, podremos solucionar el aspecto estético, pero la pérdida de agudeza visual ya no será recuperable. De ahí la importancia de incidir a tiempo, cuando aún no se ha producido un daño en la vista.

Si hablamos de adultos, imagino que la vertiente estética también tiene una gran importancia…¿Se puede afirmar que su práctica quirúrgica, además de curar el estrabismo,  también incide directamente en la mejora de la autoestima de los pacientes?
Sin duda. Los estrábicos adultos no acostumbran a encontrarse cómodos con un ojo desviado. Tuve un paciente, un señor ya mayor, que incluso entraba en su propio dormitorio con gafas de sol.  Mucha gente le había dicho que, a su edad, no merecía la pena operarse. Pero al final se decidió y está muy satisfecho de haberlo hecho. Además, aunque sea difícil de cuantificar, siempre hay un mejoría de la visión por ligera que ésta sea.

¿Se puede solucionar el estrabismo infantil sin pasar por el quirófano?

En ocasiones sí. Hay estrabismos acomodativos, de niños hipermétropes que precisan gafas.  En el momento en que se las ponen dejan de hacer un esfuerzo visual y los ojos se alinean. Eso sí, siempre con gafas.

¿Qué nivel tiene la cirugía estrabológica en España?

Tenemos un nivel alto. Hay pocos estrabólogos pero son buenos, muy buenos. En general en todas las subespecialidades de la oftalmología contamos con unos profesionales de primera fila.

¿Cuánto dura una operación de estrabismo?

Entre cuarenta y cinco minutos y una hora.

¿Anestesia total?

Puede hacerse con anestesia local y sedación en los pacientes adultos. En niños ha de ser con anestesia total,  que es en mi opinión la mejor alternativa tanto para unos como para otros.

¿Y el post-operatorio?

Es rápido. El paciente sale con los ojos destapados. Los primeros días son algo incómodos ya que se tiene una sensación de arenilla, de conjuntivitis, que dura poco, unas setenta y dos horas. Al día siguiente de la operación ya se puede ver el grado de alineación de los ojos, aunque la propia inflación post-quirúrgica no nos permita determinar al cien por cien el grado de éxito. Pero al mes ya tenemos un resultado muy fiable.

Usted ha sido madre recientemente, ¿cómo compagina la maternidad con una actividad profesional tan exigente?

Con mucha y buena ayuda.  Estoy muy contenta del equipo que me rodea. Tengo unos grandes colaboradores. He podido estar unos meses dedicando menos horas a la actividad laboral. Es además muy estimulante contar con un buen equipo que pueda cubrir con garantías todas las necesidades de los pacientes. 

¿Es mujer de múltiples intereses o de aficiones muy concretas?

Me gusta el arte, en especial el arte contemporáneo conceptual. Siempre partiendo del conocimiento de los clásicos, de la tradición, creo que el arte moderno es una fuente de sugerencias, de expectativas. Siempre hay un puerta que abrir para descubrir nuevas sensaciones. Para mí es como un bálsamo.

También me interesa mucho la moda, ya que considero que es un reflejo muy vivo de nuestra sociedad. En este sentido, me interesan todas las artes que me hagan reflexionar, ir más allá. Por ejemplo, y en relación con mi profesión de oftalmóloga, hay dos libros que me han impactado profundamente: Informe sobre ciegos, de Ernesto Sábato, y El huésped, de Guadalupe Nettel, dos autores latinoamericanos, argentino uno, mexicana la otra, que tratan la ceguera en sus obras, en unas novelas que nos hacen reflexionar muy profundamente.

Complete la frase: “Estoy orgullosa de…”

Básicamente de mi familia y de mi trabajo.

Acabe también ésta: “Me arrepiento de…”

Me resulta muy difícil, porque en los momentos más complicados de la vida, cuando se han presentado dificultades, siempre he intentado afrontar los problemas de cara. En ese sentido no me arrepiento de decisiones difíciles que como toda persona he tenido que tomar. No va con mi carácter.

¿Por qué lucharía?

Por la recuperación de la consideración social del médico y de la medicina. En los tiempos actuales,  el factor humano ha perdido relevancia. Humildemente me gustaría aportar mi granito de arena para que nuestra profesión recupere un  prestigio social que a veces veo en peligro.  

¿Qué es Inof?

Es el centro de investigación y cirugía ocular que dirijo. Para mantener un nivel de excelencia, poder asistir a congresos, realizar publicaciones, es preciso contar con un equipo multidisciplinar, ya que la estrabología por sí sola no genera recursos suficientes y, además,  permite, trabajando en equipo, atender íntegramente a un paciente. Te posibilita seguir estudiando, publicando. Si no, sería aburridísimo. El conocimiento es el motor de nuestra vida.

¿Qué le diría  a un recién licenciado en medicina que estuviera interesado en la estrabología?

Es apasionante ver a jóvenes que tienen tus mismos intereses profesionales, tus mismas ilusiones. Le diría, “adelante, no hay nada mejor en la vida que hacer lo que realmente te gusta”


BIOGRAFÍA

Doctorada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Santiago de Compostela en 1983, Dora Fdez.-Agrafojo es especialista en Oftalmología por la Universidad de Barcelona. El tema de su tesis doctoral Cirugía del Estrabismo Divergente, por la que obtuvo un sobresaliente cum laude, fue un eslabón importante en el inicio de su carrera profesional, centrada en la cirugía estrabológica, tanto infantil como de adultos.

En la actualidad dirige el Centro de investigación y Cirugía Ocular Inof,  desde donde se ofrece un servicio integral para la prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades oculares.  Junto a la especialización en estrabismos y oftalmología pediátrica, el equipo facultativo de Inof abarca paralelamente otras especialidades como la cirugía refractiva, de cataratas y la presbicia; el tratamiento del glaucoma, el queratocono y la retina, contando con especialistas en neuro-oftalmología y optometría/ortóptica.

Pertenece a reconocidas sociedades científicas como el Instituto Barraquer de Barcelona, la Societat Catalana d’Oftalmologia, la Sociedad Española de Estrabología y la Sociedad Europea de Estrabología. Asimismo es miembro numerario de la Fundació Acadèmia de Ciències Mèdiques y de la Sociedad Latinoamericana de Estrabismo.

Trabajadora incansable, amante de su profesión, la lista de sus publicaciones y comunicaciones en revistas especializadas, así como su participación en cursos y congresos de primer nivel, tanto nacional como internacional, son una constante en su trayectoria profesional.